Descubrir El Olivarito

Con poca atención que pusiera podía oir mis pasos por el camino y el contínuo cantar de los pájaros.

Una mañana expléndida para dar un paseo hasta la Ermita del Chorrillo, pero antes tenía que parar en El Olivarito.

La verdad es que está a un paso del pueblo, …… no tardé ni cinco minutos en llegar. Abrí la cancela típica de la casa y, tantas veces como había pasado por allí, me sorprendio la vista del Valle del Genal.

Tras descender unos metros por su carril llegué a la casa ……. ¡ valla sorpresa !

Decir que se respiraba paz, tranquilidad y armonía es quedarse corto. ¿Y la piscina…? diciéndote ..¡adelante, estoy lista!

La verdad es que fue todo un placer descubrir ese entorno para el descanso, solo, en familia o con amigos.